Era invierno y las hojas congeladas de los árboles esperaban el acontecimiento del año.
Nacerá un niño sin rostro.
El circo ya se había creado, fotógrafos acechaban a la familia sin ningun escrúpulo, periodistas creaban notas extraordianrias sobre el "primogénito de Lucifer" y vecinos murmuraban a las espaldas.
Y llegó el día del nacimiento, 4 horas duro el parto. Daniel nació sin ningún problema, pesaba 3 kilos y medio y de salud estupenda.
Los padres felices por el nacimiento de su primer hijo lo acogieron con todo el amor posible dejando de lado su defecto y el murmullo que este crearía en la gente.
Y así comenzó la vida de Daniel.
Hasta los 4 años no entendía el por qué de las carcajadas o de los niños llorando. Escuchaba palabras y por la explicación que le daban sus padres empezó a entender el idioma castellano.
A los 13 años Daniel intento quitarse la vida arrojándose sobre una autopista esperando ser atropellado por algún iluso, pero no lo logro.
El circo que se había creado por este personaje de la sociedad poco a poco se iba desvaneciendo pero los insultos y golpes eran cada vez mas seguidos. Chicos y chicas le temían y por su ignorancia optaban por hacerle daño sin ningun remordimiento.
María y José, los padres de Daniel, habían hecho hasta lo imposible por enseñarle a la gente que ese objeto de burla era un ser humano y aunque no pudiera hablar, ver u oler podía sentir.
La creían de enferma y un mal ejemplo para los niños del vecindario, por eso hicieron desalojar a la familia del único lugar donde se sentían seguros.
Así terminaron a las afueras de la ciudad debajo de un puente.
Habían puesto sabanas y ramas para crear un ambiente de "comodidad" para Daniel.
María y José nunca sintieron ganas de cambiar las cosas, jamás vieron al pequeño con ojos de desprecio ni de tristeza.
Al pasar los días lágrimas aparecían en la mejilla de Daniel. El niño sin rostro podía llorar y cada gota que tenía contacto con la tierra hacía brotar flores iluminadas por una luz incomprensible.
La última gota del niño se detuvo antes de tocar el suelo creando un arbusto en llamas.
Una voz apareció del vacío y se dijo llamar dios.
Dios había puesto a prueba a la humanidad con una inocente criatura que era distinta y ésta falló otra vez.
La última lágrima destruyo el mundo intoxicado de los seres humanos, y dios se alejo con el niño sin rostro en sus manos.
El mundo conocido por los seres humanos fue limpiado de almas y un edén fue creado.
Conclusión: Dios se canso de dar oportunidades, de ver fallar una y otra vez a sus creaciones, de sentir tanto dolot en el alma de estos. Tanto anhelo a que s eacabe todo, a que por fin llegue un final que los libre de tanta injusticia y sufrimiento. La divinidad sintió que nadie aprovechaba ni agradecía el respirar.
Así como dios creo la luz para todos, los hizo dormir para siempre. Terminó la vida de un mundo ahogado dejando espacio para nada más.
Ahora dios duerme tranquilo y sin preocupación. Merecidas vacaciones.
Reflexión: Un mundo esclavizado por prejuicios y acciones radicales. Un mundo difícil de tratar y acomodar. Ese es el mundo en el cual vivimos. Una cruda realidad diseñada por personas supuestamente felices. Personas que creen una mentira para sentirse conformes con su alrededor. Pero la verdad es que el mundo en el cual vivimos tiene como color el negro. Estas personas crean una imagen de su mundo distinto y hacen creer a los demás esta versión. El alma que ronda en este mundo no cree en colores ni olores. La vida es de un matiz oscuro y pesado ante los hombros del vivo.
Ante tanta oscuridad la visión del iluso se nubla y pierde credibilidad, hace que sea difícil el seguir. Este mundo esta hecho para los sobrevivientes y fríos, el débil cae en un interminable pozo de sufrimiento del cual desearía escapar. Morír.
Esta es una prueba dictada por dios, selecciona a los que merecen entrar en su reino o los que deben ser castigados y seguir en esta tierra. La decisión esta en la mente del que respira.
Ahora solo queda esperar al día en que nos juzguen por nuestras acciónes, y la injusticia brotara.
Reflexionen sobre lo que son y a donde van por mas cruda y desagradable que sea.
(escrito a los 15)
martes, 20 de julio de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
YO TENGO UNA SONRISA
En una antigua ciudad. donde los árboles todavía duermen meciéndose copn el roce del viento, cuidándose, alimentándose. Dejando que todo se llene con su mirada. Una ciudad donde lo único que cubre el viejo suelo es una tela de naturaleza jugando al coro. Todo y cada uno vive en tranquilidad de sueño, un sueño que esta siendo dinujado por la fantasía mas profunda de la vida. Y está Lucas, el niño dueño de todo y nada. El que acaricia a los árboles y le sonríe al sol, el que dibuja en el gras a uno mas y el que juega con el viento y llora con la lluvia.
Ya han pasado 25 lunas desde que sintió las caricias de las hojas y mira con envidia a los grandes señores árboles, padres de todo lo que Lucas quiere ser.
En el rostro nunca se borra una sonrisa, pero muy triste está el pequeño Lucas.
¿Lucas, por qué estas triste?
Yo no estoy triste, yo tengo una sonrisa
¿Lucas, por qué estas triste?
¿Usted puede ver lo que mis ojos no?
Yo siento lo que tus palabras no dicen mi pequeño amigo, un vacío
Señor, yo soy parte de todo y de nada a la misma vez, de lo que tanto se llena y lo vacío que esta
Entiendo Lucas
Yo no entiendo señor, tengo una sonrisa, ¿no la ve?
¿Qué es lo que tratas de enseñarme?
Una simple y fácil sonrisa, que tanto engaña y adormece, es una sonrisa, en mi rostro, y nunca se va...
Entiendo Lucas
Yo no señor ¿me podría explicar?
¿Estás triste mi pequeño amigo?
Señor, a mi no me enseñaron la tristeza... ¿Usted cree que todavia pueda aprender?
Claro que si Lucas, yo te voy a enseñar.
Muchas gracias señor.
¿Lucas, por qué estas triste?
Yo no estoy triste... yo tengo una sonrisa...
En una antigua ciudad vive un niño. Entre el olor de las flores y el sonido del agua, entre sabios árboles y bailes liberales de hojas.
Un niño que sonríe de mentira.
Un niño que quiere aprender la tristeza.
Ya han pasado 25 lunas desde que sintió las caricias de las hojas y mira con envidia a los grandes señores árboles, padres de todo lo que Lucas quiere ser.
En el rostro nunca se borra una sonrisa, pero muy triste está el pequeño Lucas.
¿Lucas, por qué estas triste?
Yo no estoy triste, yo tengo una sonrisa
¿Lucas, por qué estas triste?
¿Usted puede ver lo que mis ojos no?
Yo siento lo que tus palabras no dicen mi pequeño amigo, un vacío
Señor, yo soy parte de todo y de nada a la misma vez, de lo que tanto se llena y lo vacío que esta
Entiendo Lucas
Yo no entiendo señor, tengo una sonrisa, ¿no la ve?
¿Qué es lo que tratas de enseñarme?
Una simple y fácil sonrisa, que tanto engaña y adormece, es una sonrisa, en mi rostro, y nunca se va...
Entiendo Lucas
Yo no señor ¿me podría explicar?
¿Estás triste mi pequeño amigo?
Señor, a mi no me enseñaron la tristeza... ¿Usted cree que todavia pueda aprender?
Claro que si Lucas, yo te voy a enseñar.
Muchas gracias señor.
¿Lucas, por qué estas triste?
Yo no estoy triste... yo tengo una sonrisa...
En una antigua ciudad vive un niño. Entre el olor de las flores y el sonido del agua, entre sabios árboles y bailes liberales de hojas.
Un niño que sonríe de mentira.
Un niño que quiere aprender la tristeza.
viernes, 16 de julio de 2010
EL JUEGO
La llave entra a la cerradura y una puerta se abre.
Entra un señor con un cartel.
"Bienvenido"
Una boca sin dientes pronuncia un pequeño verso: "uno, dos, cuatro"
La habitación se inunda de una risa circense y los niños salen del armario vestidos para la ocasión.
Nuestro anfitrión se acerca a los ya formados niños y los marca con un plumón rojo. Solo uno ha sido marcado de negro. Se vuelve a escuchar la risa embriagadora y los infantes huyen aterrados. Un pequeño tintineo en la araña del techo invita a tres peculiares personajes. El sacerdote parroquial, un vagabundo semidormido y una profesora de etiqueta social.
La boca sin dientes les da la bienvenida con otro verso: "miren, miren, miren".
Una sonrisa rompe el hielo de la ocasión y el tintineo vuelve a aparecer. Un grito desfasado hace que los tres individuos comiencen a moverse.
El querido sacerdote lleva en su mano derecha una biblia y en la otra un reloj de arena y mientras avanza reza el padre nuestro en latín y el ave maría en chino mandarin, mientras que la profesora de etiqueta social cae al piso y avanza hasta la siguiente habitación dando volantines. EL vagabundo muere por desnutrición, y es solo parte de la decoración arcaica de la entrada.
Instrucciones del juego:
Los 13 niños vestidos con la misma ropa correrán y se esconderán lo mejor posible.
Usted tendrá un tiempo de 66 minutos para encontrar al niño con el marcador negro, traerlo a la entrada y hacerlo dormir con solo un movimiento. Si muere en el intento tendrá una segunda oportunidad.
Con solo leer las instrucciones MAgaly, mi acompañante, suspiro. El ambiente de fiesta que se vivía en la casa fue cortado brutalmente por ella. "Disculpen" lanzo con timidez al cuarto. Las paredes comenzaron a cerrarse y todos lloraban. Hablaban en diferentes idiomas pidiendo perdón, culpando de la desgracia que estaba apunto de ocurrir a Magaly.
Yo tenía miedo.
"Diego, Diego, Diego.
Despierta"
Diego se despertó y sonrió, solo era un sueño.
Cuando se volteo para tratar de dormir de nuevo vio en la esquina de su cuarto un ser muy extraño con un cartel que decía "Bienvenido".
Dio un grito al aire y volteo para despertar a Magaly pero se sorprendió al ver que ella se reía de una forma muy particular.
No tenía dientes...
Le paso a un amigo de un amigo...
Entra un señor con un cartel.
"Bienvenido"
Una boca sin dientes pronuncia un pequeño verso: "uno, dos, cuatro"
La habitación se inunda de una risa circense y los niños salen del armario vestidos para la ocasión.
Nuestro anfitrión se acerca a los ya formados niños y los marca con un plumón rojo. Solo uno ha sido marcado de negro. Se vuelve a escuchar la risa embriagadora y los infantes huyen aterrados. Un pequeño tintineo en la araña del techo invita a tres peculiares personajes. El sacerdote parroquial, un vagabundo semidormido y una profesora de etiqueta social.
La boca sin dientes les da la bienvenida con otro verso: "miren, miren, miren".
Una sonrisa rompe el hielo de la ocasión y el tintineo vuelve a aparecer. Un grito desfasado hace que los tres individuos comiencen a moverse.
El querido sacerdote lleva en su mano derecha una biblia y en la otra un reloj de arena y mientras avanza reza el padre nuestro en latín y el ave maría en chino mandarin, mientras que la profesora de etiqueta social cae al piso y avanza hasta la siguiente habitación dando volantines. EL vagabundo muere por desnutrición, y es solo parte de la decoración arcaica de la entrada.
Instrucciones del juego:
Los 13 niños vestidos con la misma ropa correrán y se esconderán lo mejor posible.
Usted tendrá un tiempo de 66 minutos para encontrar al niño con el marcador negro, traerlo a la entrada y hacerlo dormir con solo un movimiento. Si muere en el intento tendrá una segunda oportunidad.
Con solo leer las instrucciones MAgaly, mi acompañante, suspiro. El ambiente de fiesta que se vivía en la casa fue cortado brutalmente por ella. "Disculpen" lanzo con timidez al cuarto. Las paredes comenzaron a cerrarse y todos lloraban. Hablaban en diferentes idiomas pidiendo perdón, culpando de la desgracia que estaba apunto de ocurrir a Magaly.
Yo tenía miedo.
"Diego, Diego, Diego.
Despierta"
Diego se despertó y sonrió, solo era un sueño.
Cuando se volteo para tratar de dormir de nuevo vio en la esquina de su cuarto un ser muy extraño con un cartel que decía "Bienvenido".
Dio un grito al aire y volteo para despertar a Magaly pero se sorprendió al ver que ella se reía de una forma muy particular.
No tenía dientes...
Le paso a un amigo de un amigo...
BIENVENIDOS
Hola a todos o a nadie que esta leyendo esto y bienvenidos a mi rincón sin conocer. Escribo lo que me nace y sino tiene sentido pues que se hace... Espero que les guste y quieran opinar algo.
Gracias por ser parte de un paso más.
Gracias por ser parte de un paso más.
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