viernes, 16 de julio de 2010

EL JUEGO

La llave entra a la cerradura y una puerta se abre.
Entra un señor con un cartel.

"Bienvenido"

Una boca sin dientes pronuncia un pequeño verso: "uno, dos, cuatro"
La habitación se inunda de una risa circense y los niños salen del armario vestidos para la ocasión.

Nuestro anfitrión se acerca a los ya formados niños y los marca con un plumón rojo. Solo uno ha sido marcado de negro. Se vuelve a escuchar la risa embriagadora y los infantes huyen aterrados. Un pequeño tintineo en la araña del techo invita a tres peculiares personajes. El sacerdote parroquial, un vagabundo semidormido y una profesora de etiqueta social.

La boca sin dientes les da la bienvenida con otro verso: "miren, miren, miren".
Una sonrisa rompe el hielo de la ocasión y el tintineo vuelve a aparecer. Un grito desfasado hace que los tres individuos comiencen a moverse.

El querido sacerdote lleva en su mano derecha una biblia y en la otra un reloj de arena y mientras avanza reza el padre nuestro en latín y el ave maría en chino mandarin, mientras que la profesora de etiqueta social cae al piso y avanza hasta la siguiente habitación dando volantines. EL vagabundo muere por desnutrición, y es solo parte de la decoración arcaica de la entrada.

Instrucciones del juego:
Los 13 niños vestidos con la misma ropa correrán y se esconderán lo mejor posible.
Usted tendrá un tiempo de 66 minutos para encontrar al niño con el marcador negro, traerlo a la entrada y hacerlo dormir con solo un movimiento. Si muere en el intento tendrá una segunda oportunidad.

Con solo leer las instrucciones MAgaly, mi acompañante, suspiro. El ambiente de fiesta que se vivía en la casa fue cortado brutalmente por ella. "Disculpen" lanzo con timidez al cuarto. Las paredes comenzaron a cerrarse y todos lloraban. Hablaban en diferentes idiomas pidiendo perdón, culpando de la desgracia que estaba apunto de ocurrir a Magaly.
Yo tenía miedo.

"Diego, Diego, Diego.
Despierta"

Diego se despertó y sonrió, solo era un sueño.
Cuando se volteo para tratar de dormir de nuevo vio en la esquina de su cuarto un ser muy extraño con un cartel que decía "Bienvenido".
Dio un grito al aire y volteo para despertar a Magaly pero se sorprendió al ver que ella se reía de una forma muy particular.
No tenía dientes...

Le paso a un amigo de un amigo...

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